Mujeres del Sur

28-J: Día del Orgullo

«DESDE EL CAMPO A LA CIUDAD, ¡ORGULLO, LUCHA Y LBERTAD»

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.-Andalucía alza la voz por la diversidad: el Orgullo llena las calles de reivindicación y esperanza.

.- En muchas ciudades han tenido especial protagonismo en esta edición del 28-J las convocatorias del llamado «Orgullo Crítico», que reivindican recuperar el carácter político de esta fecha y alertan de la mercantilización de la diversidad.

.-Un mar de banderas arcoíris entre manifestaciones y cabalgatas han centrado una historia de resistencia, de logros, de aceptación y de lucha todavía imprescindible para un colectivo que sufre discriminaciones múltiples por razón de género, orientación sexual o identidad.

.-En Jaén, la campaña «Orgullosas» ha querido poner el foco en la memoria y la aportación de las mujeres LGTBI, históricamente invisibilizadas incluso dentro del propio movimiento.

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Andalucía ha vuelto a conmemorar el Día Internacional del Orgullo LGTBI+ con una intensa programación repartida por las ocho capitales, a las que se han unido cortejos y fiestas en numerosas ciudades y pueblos. Manifestaciones, conciertos, exposiciones, coloquios o encuentros siempre con el público, han sido a lo largo de todo el mes los grandes transmisores del mensaje de la diversidad, de la celebración y de la defensa unos derechos que siguen sin poder darse por garantizados.

El lema de este año, «Desde el campo a la ciudad, Orgullo, Lucha y Libertad» se ha visto enarbolado entre pancartas y carteles sobre todo el sábado, el último del mes de junio que ya se ha convertido en la jornada tradicional de las cabalgatas festivas. En carrozas o a pie, miles de personas de todos los perfiles y luciendo atuendos desde los más básicos a los más sofisticados, han formado parte de los cortejos en un mar de banderas arcoíris ondeadas siempre con júbilo.

Sevilla

Sevilla

Sevilla ha vuelto a convertirse en el epicentro andaluz de esta gran reivindicación. Su marcha multitudinaria por las calles del casco histórico, con un marcado componente reivindicativo, funcionó como un claro revulsivo frente al auge de los discursos de odio y los intentos de cuestionar los avances en igualdad. Una gala en la Alameda de Hércules pone hoy fin a la programación tras varias jornadas de conciertos, pregón, actividades culturales y deportivas.

También Cádiz ha desplegado una de las agendas más extensas de la comunidad, con una programación que se prolonga durante varios días e incluye conciertos, cine, encuentros vecinales, actividades culturales y actos institucionales. Igual que Málaga, Granada y Almería, que han brindado especial protagonismo a las convocatorias del llamado «Orgullo Crítico», un intento de recuperar el carácter político de esta fecha y de huir del riesgo de mercantilización de la diversidad.

Orgullo crítico

Córdoba, Huelva y Jaén también se han sumado a la conmemoración con lecturas de manifiestos, campañas de sensibilización, exposiciones y actividades impulsadas por asociaciones y administraciones públicas. En Jaén, además, la campaña «Orgullosas» ha querido poner el foco en la memoria y la aportación de las mujeres LGTBI, históricamente invisibilizadas incluso dentro del propio movimiento.

EN MEMORIA DE AQUEL 28 DE JUNIO DE 1969

Sí, la jornada internacional del Orgullo nace en conmemoración de aquella madrugada veraniega en el bar neoyorkino Stonewall Inn, cuando una redada policial desencadenó una respuesta inédita de las personas LGTBI hartas de décadas de persecución, violencia y criminalización. Durante varios días se sucedieron las protestas contra la represión que marcarían un punto de inflexión en la lucha por los derechos y la visibilidad del colectivo y empezarían a ser consideradas como el punto de partida del movimiento moderno de las personas LGTBI en buena parte del mundo.

Bar Stonewall

El Día del Orgullo celebra así cada año aquella lucha y reivindica avances en la inclusión y en la igualdad legal y una consolidación que no siempre se compadecen con la igualdad real. En España, hasta ahora el camino recorrido ha contado con varios momentos cruciales: la despenalización de la homosexualidad -considerada como «peligrosidad social»- el 26 de diciembre de 1978 cuando entró en vigor la reforma de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social; la aprobación del matrimonio igualitario en 2005 o la reciente legislación enmarcada en la llamada Ley Trans, -cuyo nombre oficial es la Ley 4/2023 para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI, en vigor desde el 2 de marzo de 2023- que reconoce entre otros derechos, el de las personas mayores de 16 años a solicitar por sí mismas el cambio en la mención registral del sexo por autodeterminación, sin necesidad de informes médicos ni tratamiento hormonal.

EL ORGULLO FEMINISTA

Jaén, Orgullosas

El feminismo y el movimiento LGTBI han compartido históricamente buena parte de sus reivindicaciones, desde el derecho a vivir libres de violencia, a decidir sobre el propio cuerpo, a expresar la identidad sin miedo y a construir una sociedad donde la diversidad sea plenamente respetada. Por eso el Día del Orgullo también invita a reflexionar sobre las desigualdades que afectan a las mujeres del colectivo. Las lesbianas y bisexuales siguen enfrentándose a una doble discriminación por razón de sexo y orientación sexual; las mujeres trans continúan soportando elevadas tasas de desempleo, violencia y exclusión social; y muchas personas mayores LGTBI viven aún con el peso del silencio impuesto durante décadas.

Pero el Orgullo es también un reconocimiento a quienes abrieron el camino de la igualdad y, en esa tesitura, el papel del feminismo en los últimos siglos ha sido determinante e indiscutible. Nadie, en aras de la diversidad, está legitimado para borrar su dote, sus logros, sus conquistas. En ese sentido hay que entender la polémica surgida a escala nacional e internacional a cuenta de algunos de los artículos de las leyes trans que se consideran contrarios al legado feminista por buena parte de colectivos de mujeres.

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Así, un amplio sector del feminismo actual critica que la autodeterminación de género puede provocar un «borrado jurídico» de las mujeres al sustituir el criterio del sexo por el de la identidad de género en determinadas normas y políticas públicas, y puede suponer para las mujeres un retroceso en, por ejemplo, la protección contra la violencia de género, en la elaboración de estadísticas separadas por sexo, en las políticas de acción positiva, en espacios diferenciados históricamente reivindicados por las mujeres como refugios, servicios o vestuarios, también en las prisiones y en determinadas competiciones deportivas.

Por su parte, otro sector feminista apoya la totalidad de las leyes Trans porque entienden que el reconocimiento de la identidad de género no elimina los derechos de las mujeres, sino que amplía la protección de las personas trans y que ambas garantías pueden coexistir. El tiempo se perfila como el encargado de resolver esta controversia, basada en el encontronazo entre derechos feministas y trans -ya se han denunciado numerosos casos- que la realidad vaya presentando.

En todo caso, celebrar el Orgullo es apostar por la esperanza de una sociedad más inclusiva, en la que la diversidad sea aceptada con normalidad, y el colectivo LGTBI+ se vea libre de amenazantes retrocesos. Los derechos conquistados deben protegerse y ampliarse porque lo que esconde el chim pum festivo y rematan las tardes calurosas de junio solo cada cual lo sabe.

Sara Lagos