A PIE DE CALLE:
«LO QUE QUEDA POR TRABAJAR«

Por Paula Gómez Rosado

Hablar del 8 de marzo supone siempre repetirse porque llevamos mucho recorrido y no nos hemos callado, a pesar de todo lo que queda para superar de esta sociedad patriarcal que se reconvierte para que los mismos sigan disfrutando de los privilegios en un mundo hecho a su medida.
En todos los estudios y encuestas que se realizan sobre la juventud española, se constata como los chicos se han vuelto conservadores, votan a partidos de la derecha o ultraderecha y vuelven a defender postulados machistas.
• El sentir feminista juvenil cae al 38,4% en 2025; en 2017 era del 34,6%, alcanzó el 49,9% en 2021 y se situó en el 42% en 2023, lo que supone casi 12 puntos menos que en su máximo histórico.
• Casi cuatro de cada diez jóvenes en España (38,4%) se identifican como feministas, mientras cerca de la mitad (49,2%) percibe el feminismo como una herramienta de manipulación política.
• Sin embargo, persisten estereotipos y experiencias de discriminación: solo el 17% afirma no haberse sentido discriminado/a nunca, siendo el aspecto físico y el género los principales motivos señalados.
• El 48,9% de jóvenes percibe grandes desigualdades de género en España; la brecha en esa percepción alcanza casi 20 puntos entre chicas (61,4%) y chicos (36,7%), evidenciando lecturas muy distintas de la realidad social. (1)
No es nada nuevo, hace casi diez años, fui a dar una charla-taller sobre sexualidad a un instituto de mi barrio. Ellos copaban la palabra, ellas rara vez hablaban salvo que yo las interpelara directamente. Después, me encontraba con madres o padres de las alumnas y me decían que ellas habían llegado a casa encantadas con el taller, pero no se atrevían a opinar de manera opuesta a sus compañeros por dos razones: no señalarse ante el grupo y que la criticaran, o no molestar al chico que les gustaba. Por eso callaban.

¿Qué opinaban ellos? Justificaban como irrelevantes determinadas violencias contra sus parejas producto de los celos , el cansancio o de que los exacerbaban; veían porno y les gustaban esas prácticas en su vida sexual real, aunque trabajamos que era solo cine y analizamos la violencia; seguían pensando que las mujeres feministas iban en contra de los hombres, que ellos eran más fuertes… Es decir,
…llegué a la conclusión que poco había cambiado la mentalidad porque quienes habían avanzado en una forma más justa de mirar el mundo, se callaban ante estas voces dominantes.
En un taller de tiempo tan limitado, poco se puede hacer para que descubran otra realidad, pero salí convencida de lo necesaria que era la educación afectivo-sexual para unas relaciones de respeto mutuo, buen trato recíproco, negociación constante y corresponsabilidad en la pareja.
PERSISTEN LOS MODELOS TRADICIONALES
El hombre heterosexual, blanco, joven y de éxito social, sigue siendo el modelo ideal con todos sus privilegios y cuanto más nos alejamos de él mayores son las posibilidades de sufrir rechazo y discriminación empezando por el género, los cuerpos no normativos (más exigente con las mujeres y niñas), edadismo (que comienza mucho antes en mujeres que en hombres) personas racializadas, personas con diversidad funcional… Estas diferencias que siempre han estado, en un momento en el que se empieza a imponer un modelo de sociedad uniformada, recordemos el ideal nazi de “raza aria” donde llegó, hace más acusada y visible la violencia.
En el caso del género, observamos:
De acuerdo con las percepciones de este estudio, realizado en septiembre de este año entre 6.000 personas, un 11% de este grupo de varones de 16 a 21 años cree que no es violencia obligar a tu pareja a tener relaciones sexuales (más del doble de lo que piensan las chicas de esa edad y cuatro puntos por encima de la población general (7%); un 14% no piensa que empujar o golpear a tu pareja tras una discusión sea maltrato y este mismo porcentaje no cree que amenazar a su novia sea violencia de género (en ambos casos el doble de lo que opinan las mujeres de su edad y sólo el 8% y el 9% de la población general, respectivamente, lo piensa).

Sobre a qué puede deberse que el grupo más tolerante con la violencia de género sean los jóvenes, los motivos apuntan, en primer lugar, y según el conjunto de la población, al fácil acceso de los menores a contenidos sexuales que distorsionan la realidad (55%) y, en segundo, a los contenidos que circulan en las redes sociales y los mensajes de internet (51%). Estas razones obtienen similares porcentajes entre los adolescentes de 16 a 18 años (54% y 51%, respectivamente).(2)
De este estudio, destaco dos aspectos. El primero es la diferencia de percepción entre ellos y ellas. Nadie es consciente de sus privilegios y como han normalizado esas violencias, no aceptan que lo sean porque suelen considerarse “personas de bien”. Resulta necesario trabajar con ese colectivo desde edades tempranas para hacer ver el dolor que infringen y, más aún, profundizar en estrategias prácticas para la resolución no violenta de los conflictos, relaciones basadas en el buen trato, el respeto, diálogo y la búsqueda de consensos así como en un concepto de pareja como pares con igualdad de derechos y responsabilidades.
EDUCACIÓN AFECTIVO-SEXUAL

En cuanto a la influencia de los medios, me centro en el porno: ya se ha dicho por todos los medios posibles que está llegando a que muchos jóvenes no puedan mantener unas relaciones placenteras en igualdad y necesiten prácticas violentas para motivarse. No es fácil legislar contra el acceso del porno a menores y que las leyes resulten eficaces cuando cada persona desde edades tempranas tiene acceso desde múltiples medios a internet y encuentra variadas ofertas de porno gratis con trucos para saltarse los posibles cortafuegos para menores. Por tanto, vuelvo a insistir en la educación afectivo-sexual con el objetivo de divulgar un modelo de relaciones sexuales de: dos personas que desean, dos personas que dialogan, dos personas que consienten, dos personas que dan y reciben por igual, dos personas que gozan. Así se pueden lograr tres grandes objetivos: relaciones consentidas placenteras; que bajen los casos de abusos sexuales y violaciones cuyas víctimas son en su mayoría mujeres y los agresores son hombres; que España baje su consumo de prostitución, con más de 100.000 mujeres prostituidas, con un elevado índice de extranjeras, muchas fruto de trata y todas explotadas en un negocio que pone a España a la cabeza de Europa y tercer país del mundo en demanda de prostitución.

Para terminar: los nuevos grupos políticos de ultraderecha con su uso de las redes de difusión y su discurso antifeminista, en contra de la educación afectivo-sexual en los centros educativos, entre otras ideas que intentan configurar un modelo de sociedad de personas de primera con todos los privilegios y personas de segunda sumisas a su servicio, es más necesario que nunca trabajar desde la infancia en la construcción de una sociedad que ponga en el centro a las personas todas con sus necesidades específicas, los cuidados, el bienestar y la vida. Para ello, superar las desigualdades de género que todavía persisten a pesar de las leyes en pro de la igualdad, hay que trabajar desde todos los ámbitos de la sociedad: familia, centros educativos, barrios, Ayuntamientos hasta las Comunidades Autónomas y el Gobierno Central, sin olvidar otros Poderes del Estado como la Sanidad, la Justicia y las Fuerzas de Seguridad del Estado.
Y para un trabajo eficaz se hace necesaria una buena formación en igualdad y violencia de género, para todas las personas que trabajen en la formación de la infancia y juventud o que tengan la posibilidad de tener alguna relación profesional con personas víctimas de violencia de genero o sexual, porque esto no va de percepciones subjetivas sino de realidades complejas que hay que saber reconocer y tratar desde su origen remoto hasta la situación concreta y las personas implicadas (víctimas, victimarios y círculo de influencia directo).
Paula Gómez Rosado es escritora y feminista.
(1) https://www.centroreinasofia.org/nota-prensa/desciende-el-porcentaje-de-jovenes-que-se-identifican-como-feministas-del-50-en-2021-al-38-en-2025-pese-a-que-la-mitad-cree-que-el-feminismo-es-necesario-para-la-igualdad/
(2) https://www.fundacionmutua.es/actualidad/noticias/TOLERANCIA_CERO_2025/
Paula Gómez Rosado en Mujeres del Sur:
https://https://mujeresdelsur.es/somos-mujeres-del-sur-9/