Mujeres del Sur

MAESTRAS TORRIJERAS

DAN SABOR A LA SEMANA SANTA

.-Históricamente, la elaboración de torrijas ha estado muy vinculada a las mujeres, no solo como reposteras, sino por razones culturales y de salud tradicionales.

.-Por ser un alimento energético, desde la Edad Media era recomendado para las mujeres que acababan de dar a luz. De hecho, en algunas zonas de España, como Menorca, las llamaban también «sopes de partera».

.-Este dulce tradicional y típico de la Semana Santa ha sido, desde siempre, clave en el ayuno que se venía practicando todos los viernes de Cuaresma, Miércoles de Ceniza y Viernes Santo.

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Por Maite González Carmona

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Si hubiera que identificar a la Semana Santa con otro aroma que no fuera el incienso, sería sin duda el de la canela, el azúcar y el pan frito reposando en buena parte de las cocinas de todo el país. Y en Andalucía, como no podía ser menos, nuestra fiesta grande está también impregnada de tradición, devoción, alegría, y muchos tipos de dulces entre los que la torrija se lleva la palma.

Torrijas tradicionales

Aunque hoy en día la elaboración de torrijas es universal y popular entre todos los géneros, su origen y tradición culinaria sí están fuertemente ligados a las mujeres. No suelen faltar en las viviendas particulares pero en esta época del año, el manjar más típico invade ya casi todas las cafeterías, bares y restaurantes. Hablamos de un dulce cuyo origen se estima que pudo aparecer en la Antigua Roma y que ha conseguido llegar a la época actual con recetas que se han ido modernizando.

Rosa Villalba

Las torrijas caseras suelen ser las más valoradas y así nos lo cuenta Rosa Villalba, una ama de casa sevillana de 52 años que lleva haciéndolas desde pequeña. Para ella las torrijas son sinónimo de tradición y de pasar tiempo en familia:

-“Yo nací y me crie en Triana, por lo que siempre he tenido la Semana Santa y las torrijas muy presentes. En mi casa las hacíamos todos los años, mi madre me enseñó a elaborarlas y nos poníamos juntas a hacerlas. Ahora yo también las hago en para mi familia”, confiesa Rosa.

COMER EN TIEMPO DE AYUNO

¿Por qué asociamos este dulce a la Semana Santa? Su relación con la Cuaresma y la Semana Santa se debe nada más ni nada menos que a la necesidad de consumir alimentos saciantes, sin carne, durante el ayuno religioso. Históricamente, la Cuaresma ha sido un periodo de abstinencia en la tradición cristiana, en especial con respecto a la carne, pero las torrijas, al estar hechas con ingredientes sencillos, cumplían con los requisitos del ayuno al mismo tiempo que llenaban el estómago de manera barata, por eso son tan populares y se adaptan perfectamente a etapas social y económicamente precarias. Constituyen una forma ideal de aprovechar el pan duro o del día anterior.

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Como nos cuenta Rosa, hacer torrijas requiere su esmero. Es un dulce que conquista paladares y corazones y que se realiza tradicionalmente empapando el pan en vino o en leche, y friéndolo después, aunque cada vez son más las las recetas que se atreven a probar con sabores nuevos o a añadir toppings. En España comenzaron a adquirir su identidad propia durante la Edad Media, época que experimentó la fusión de las tradiciones culinarias romanas, musulmanas, judías y cristianas, cada cultura iba aportando sus propios ingredientes y sus fórmulas gastronómicas hasta llegar al día de hoy convertidas en el resultado de la evolución de numerosas recetas y técnicas. Desde entonces también se han considerado muy buenas para la alimentación de las mujeres parturientas, siendo llamadas en Menorca «sopes de partera».

La innovación torrijera no cesa, porque las maestras y los maestros de la cocina le han perdido el miedo al cambio y a la mezcla de sabores.  En Ágape Coffee, una cafetería sevillana regentada por Sofía y su pareja, José Manuel, se han atrevido como en otros muchos establecimientos, a modernizar las torrijas:

-«Solo hacemos torrijas en Semana Santa. Nos gusta elaborar las minis. Es un dulce que, para hacer una buena tanda, nos lleva una o dos horas de trabajo, con pan entero de brioche. Utilizamos una receta base clásica, de azúcar y canela y luego las aderezamos con crema de pistacho por encima. También les añadimos Kinder, Lotus, crema pastelera…», dice Sofía.

Sofía y José Manuel regentan la Cafetería Ágape Coffeee, en Sevilla

Mujeres del Sur: -¿Cuál es la especialidad que más se vende?

-«La de crema pastelera y la de pistacho. También está en nuestro top 3 la clásica de canela y azúcar,» asegura José Manuel.

M.S.: -¿Qué suponen las torrijas en vuestra facturación?:

-«Nuestra pastelería en sí suele ir bastante bien todos los días del año, pero es verdad que cuando entra la época de torrijas en Semana Santa y Cuaresma a la gente le llama la atención y le apetece. Se nota un poquito más ese plus», aclara Sofía.

Mini torrijas

Este dulce, que se llama torrija porque tras su elaboración el pan aparece «torrado» -deriva de torrar (del latín «torrere»), haciendo referencia al pan tostado o frito- , en su evolución se ha ido adaptando a todo tipo de tendencias e introduciendo incluso sabores diversos al gusto de cualquier paladar.

Y así, año tras año, porque las torrijas no pasan de moda y son fieles a su cita tal como apreciamos estos días en nuestras cocinas y en la inmensa mayoría de establecimientos gastronómicos de la geografía nacional, con todas sus variedades de recetas tradicionales o modernizadas. Y sí, aunque en la actualidad las prácticas de ayuno y abstinencia hayan desaparecido o apenas se practiquen, las torrijas siguen siendo un ingrediente fundamental de la Semana Santa porque llegaron para quedarse desde que nacieron en tiempo inmemorial.