
¡EMPIEZA LA PASIÓN PARA CORRUPTOS Y PUTEROS!
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La Semana Santa de 2026 se cierra en España con un balance mayoritariamente positivo, marcado por la participación masiva, el buen clima y la ausencia de grandes incidentes. Andalucía, una vez más, ha sido el gran referente, combinando devoción, tradición, turismo y festividad, junto a un fuerte impacto social y económico para la industria hostelera.

Pero si decimos adiós a una espléndida y masiva Semana Santa, sin ninguna tregua inauguramos un tiempo de pasión en los tribunales restringido a corruptos y puteros. Una procesión que, por dentro o por fuera, también llevarán, como no podía ser menos, quiénes han sido sus principales apoyos políticos o económicos favoreciendo, sosteniendo, blanqueando o incluso mirando hacia otro lado sin querer ver sus presuntos delitos: Hoy comienza el juicio del llamado caso Kitchen, en la Audiencia Nacional, y mañana el del caso Mascarillas —vinculado a la trama Koldo—, en el Tribunal Supremo. Ambos procedimientos, que afectan a antiguos altos cargos de PP y PSOE, marcan el pulso de la actualidad política y judicial.

El Kitchen, sienta en el banquillo a una decena de ex altos cargos del Ministerio del Interior durante el Gobierno de Mariano Rajoy, incluido el exministro Jorge Fernández Díaz. La causa investiga una supuesta operación parapolicial iniciada en 2013 para espiar al extesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas, y sustraerle documentación comprometedora relacionada con el caso Gürtel. Un caso que acabó con el gobierno de Rajoy tras la presentación de una moción de censura por parte de Pedro Sánchez, para «acabar con la corrupción», según dijo entonces.

El Mascarillas, que se remonta a 2020, es la trama central del también llamado caso Koldo, con varias líneas de investigaciones abiertas en otros juzgados, siempre relacionadas con la corrupción en la contratación pública de diversos ministerios de los gobiernos de Pedro Sánchez, -donde dije digo…- que incluye comisiones ilegales vinculadas a contratos públicos, tráfico de influencias, blanqueo de capitales o malversación entre otros presuntos delitos. Se juzga a una red que presuntamente obtenía beneficios millonarios por la compra de mascarillas durante la pandemia de Covid 19. Entre los principales acusados figuran el exministro socialista José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y Víctor de Aldama entre otros empresarios vinculados a la trama, para quienes se solicitan penas que pueden alcanzar los 30 años de prisión. Entre los testigos citados parece que estará Jessica Rodríguez, una de las mujeres a las que favorecieron algunos de los acusados a cambio de favores sexuales.
Corrupción, machismo y responsabilidad política volverán a verse las caras durante las próximas semanas con los tribunales como telón de fondo.
Sara Lagos