Mujeres del Sur

ADIOS A MANOLO CUERVO

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EL ARTISTA QUE REINVENTÓ LA IMAGEN DE SEVILLA

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Por Eloísa Galindo

Un jueves, el primero de Julio. Un pintor, cartelista y silencioso jazzista se ha perdido en el universo.
Era de un lugar andaluz y siempre de Sevilla.
Manolo Cuervo.
En sus vuelos difíciles entre calles que suspiran
Santas semanas. Hay dolor en la expresión y viveza de color.
Manolo en Castilleja de la Cuesta donde todo le duele, incluso el intruso roedor que se ha colado en su patio. Le tiene pavor y cierra puertas y ventanas para ignorar sus días
Manolo en corral de Esquivel donde atiende amigos en una exposición sin representante.
Manolo color de una Sevilla que suspira por vivir el presente lleno de suspiros figuras y formas con vuelos.
Manolo tomando café cada mañana dejando Castilleja dormida.
Manolo silencioso con rumbo siempre al arte.
Descansa en paz amigo.

Eloísa Galindo es almeriense, poeta, feminista histórica y exdirectora del Albergue Municipal de Sevilla.

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MANOLO CUERVO:

EL ARTISTA QUE LOGRÓ UNIR LA SEVILLA CLÁSICA Y LA ALTERNATIVA

Recientemente ha fallecido a los 70 años, el pintor Manolo Cuervo, natural de Isla Cristina (Huelva) y afincado desde hace muchos años en Castilleja de la Cuesta (Sevilla). Su muerte ha provocado una respuesta unánime en los medios andaluces que destacan en su despedida cómo el artista llegó a definir visualmente la Sevilla contemporánea, uniendo mundos que tradicionalmente parecían incompatibles, el clasicismo y el pop ochentero y colorista. Su valentía artística, como se resalta en Diario de Sevilla, logró «un pequeño milagro»: convencer incluso al mundo cofrade más tradicional de aceptar una estética radicalmente distinta.

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Cuervo revolucionó la cartelería artística al introducir un lenguaje cercano al pop, el expresionismo y el diseño gráfico contemporáneo. Sus obras, inicialmente recibidas con incertidumbre, acabaron siendo consideradas de referencia y cambiaron el paradigma de una técnica que supo utilizar tanto para temas religiosos como laicos. Sus carteles para la Macarena, la Esperanza de Triana o la Semana Santa de Sevilla marcaron un antes y un después, demostrando que la iconografía religiosa podía representarse con un lenguaje plenamente actual.

El artista isleño, que en su juventud embarcó como guardiamarina en el buque escuela Juan Sebastián de Elcano, fue un fiel representante de la generación ochentera. Diseñó también, durante más de cuatro décadas, la imagen de festivales de jazz, exposiciones, eventos culturales, compañías teatrales… por lo que buena parte de la memoria gráfica de la Sevilla contemporánea lleva su firma.

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Su carácter cercano, su gusto por disfrutar del callejeo y de los bares de Sevilla, su generosidad con otros artistas y su entusiasmo permanente por la creación hacen que la memoria de Manolo Cuervo vaya siempre unida al agradecimiento de una ciudad que gracias a él, aprendió a reconocer como propia una estética colorista, contemporánea y profundamente ligada tanto a sus tradiciones como a su vida cultural. Descanse en paz.

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