Mujeres del Sur

PREMIADAS

MARÍA GALIANA, ROSARIO PÉREZ Y PILAR ALBARRACÍN

RECONOCIMIENTO A TRES EXCELENTES MUJERES VINCULADAS A SEVILLA

María Galiana, Rosario Pérez y Pilar Albarracín acaban de ser reconocidas por su compromiso profesional con la interpretación, el periodismo y el arte contemporáneo. Tres mujeres sevillanas que han construido a base de esfuerzo y trabajo muy diferentes sus propias carreras y que vuelven estos días a ocupar el centro de la actualidad cultural.

Sevilla, Mujeres del Sur

María Galiana ha transitado de la enseñanza a los escenarios y las pantallas hasta convertirse en uno de los rostros más queridos y reconocibles de la cultura española. Rosario Pérez ha construido desde el periodismo una mirada propia sobre la tauromaquia, un territorio históricamente muy masculino en el que su firma se ha consolidado como una referencia de experiencia y maestría. Pilar Albarracín, desde el arte contemporáneo, lleva décadas desmontando los tópicos asociados a la identidad española y, especialmente, a las representaciones de la mujer y de Andalucía. Ahora, casi al mismo tiempo, las tres vuelven a ocupar el centro de la actualidad por méritos propios.

MARÍA GALIANA: LA PROFESORA ACTRIZ

María Galiana

A sus 91 años, María Galiana ha recibido el «Premio Alumni honorífico de la Universidad de Sevilla», un galardón que distingue trayectorias vinculadas a ámbitos profesionales, científicos, culturales, empresariales o sociales que constituyen un ejemplo de compromiso, excelencia e impacto positivo y que pueden servir de inspiración a las nuevas generaciones.

El premio tiene, en su caso, un significado personal porque Galiana estudió Filosofía y Letras, en la especialidad de Historia, en la propia Universidad de Sevilla, institución a la que llegó con apenas 17 años. Antes de convertirse en actriz fue profesora de instituto durante décadas, una etapa que ella misma continúa identificando como “su gran vocación”. Después llegaría una extensa carrera cinematográfica, teatral y televisiva que la convertiría en uno de los nombres imprescindibles de la cultura popular española.

El gran público la identifica especialmente con «Herminia López«, la «abuela» de «Cuéntame cómo pasó», personaje al que prestó durante años una mezcla de humanidad, ironía y cercanía que terminó formando parte de la memoria sentimental de varias generaciones. Pero su trayectoria cinematográfica había quedado reconocida mucho antes con el Premio Goya a la mejor actriz de reparto por «Solas,» en 1999. Galiana es además Hija Predilecta de Andalucía y Medalla de Andalucía.

Al recoger el reconocimiento de la Universidad Galiana recordó sus primeros años en la Facultad de la calle Laraña, y resumió en una frase el vínculo que todavía mantiene con aquella universidad en la que comenzó su formación: “Me siento en mi casa, en mi familia”. El premio reconoce una trayectoria que comenzó mucho antes de que llegara su popularidad televisiva y como actriz, la de la profesora que dedicó décadas a la enseñanza. La propia Galiana ha insistido en que aquella fue su gran vocación. La profesora convertida en actriz de éxito es hoy referente de mujer independiente y libre, que se supera con valentía al paso del tiempo y convierte su trabajo en la excelencia.

ROSARIO PÉREZ: RIGOR Y EMOCIÓN

Rosario Pérez (EFE)

Te gusten o no los toros, las crónicas de Rosario Pérez son una delicia de lectura. Igual que las crónicas de guerra, te guste o no la guerra, han elevado a la categoría de maestros a escritores y periodistas, el trabajo de esta sevillana ha merecido por segunda vez el mejor reconocimiento de su categoría: el «Premio Desteñido del Club Cocherito» de Bilbao a la mejor crónica taurina de las Corridas Generales de 2026. El jurado distinguió su crónica «Huracán Roca Rey«, publicada en ABC el 28 de agosto, por su capacidad para narrar una tarde marcada por la actuación del torero peruano en Vista Alegre.

Siempre vinculada a Sevilla, a Rosario Pérez, nacida en Esparragosa de Lares (Badajoz), y desde hace 25 años crítica taurina del diario ABC, le llega este premio, igual que el anterior y otros muchos recibidos, por su excelente manera de ejercer a través de la escritura el mejor periodismo taurino pese a la enorme rémora de ser mujer en un territorio, aún hoy, ocupado por los hombres. Recibir por segunda vez el galardón del Cocherito, un club centenario, «supone una mezcla de gratitud profunda y de responsabilidad”, ha señalado la periodista. «Bilbao, explica, es un termómetro, el gran examen del verano para toreros, ganaderos y periodistas». En sus palabras Rosario insiste en la necesidad de encontrar el equilibrio entre emoción y rigor a la hora de contar una faena:

“La emoción sin rigor es propaganda y el rigor sin emoción es tan frío como un parte médico”.

Es precisamente en ese equilibrio donde ha conseguido alcanzar un estilo excelente en forma de voz periodística, dentro de un ámbito particularmente exigente, en el que el conocimiento técnico debe convivir con la capacidad narrativa y en el que la crónica tiene que lograr que quien lea el periódico en su casa vea, sienta y comprenda lo que ha ocurrido en la plaza. Igual que un torero delante de un toro, ella alude al «valor» y a la «entrega absoluta» a la hora de narrar sobre el papel una corrida: “Mucho de eso debe tener el periodismo: entrega a la noticia, a la verdad y al lector, con valentía, pulso y rigor”, afirma.

En los ambientes periodísticos las crónicas de Rosario Pérez son de lectura obligada independientemente de que se esté a favor o en contra de la fiesta nacional.

PILAR ALBARRACÍN, MIRADA IRÓNICA Y FEMINISTA

Pilar Albarracín

Coincide con los anteriores otro reconocimiento otorgado a la artista sevillana Pilar Albarracín, distinguida con el Premio Nacional de Artes Plásticas 2026, concedido por el Ministerio de Cultura y dotado con 30.000 euros. El jurado ha destacado su trayectoria como una de las más singulares y reconocibles del arte contemporáneo español y su revisión crítica de cuestiones relacionadas con el género, la tradición, el folclore, la identidad colectiva y las estructuras de poder.

Nacida en Sevilla en 1968, Albarracín lleva desde los años noventa construyendo una obra que utiliza la performance, la fotografía, el vídeo y la instalación para desmontar los imaginarios culturales españoles, siempre con una mirada feminista. La mujer andaluza, el folclore, la identidad y los estereotipos asociados a “lo español” aparecen en su trabajo como materiales que pueden ser revisados, cuestionados y transformados.

Su trayectoria internacional ha llevado sus obras a instituciones como el MoMA PS1 de Nueva York, el Hamburger Bahnhof de Berlín, el Musée d’Art Moderne de la Ville de Paris o el Kiasma de Helsinki. El jurado del Premio Nacional ha destacado precisamente esa proyección internacional y su contribución a situar determinadas cuestiones vinculadas a la cultura española dentro de los discursos del arte contemporáneo internacional.

Tras conocerse el premio, Albarracín se refirió a una de las preocupaciones que marcan su obra: la vulnerabilidad y las desigualdades sociales. Y también aludió al problema de la vivienda:

“La precariedad no tiene fronteras y abraza a todas las edades”

La obra de Albarracín nunca ha buscado acomodarse a una representación complaciente ni de Andalucía ni de España y en ese afán ha utilizado elementos como el folclore, los símbolos populares, la tradición, la imagen de la mujer para devolverlos al público transformados y cuestionados. El Premio Nacional le llega así como el reconocimiento institucional a una trayectoria que ha hecho de la incomodidad, la ironía, la mirada de género y la revisión crítica una forma de creación.

Recientemente en Sevilla se ha podido destacar la obra de Pilar Albarracín con motivo de la reciente presentación del último libro editado por la Fundación María Fulmen, «Mujeres en el arte: las andaluzas», junto a una exposición sobre las artistas que se incluyen en la obra.

Mujeres del Sur