
Y LAS QUE LEVANTARON EL PAÍS
Por Mari Carmen Fernández Robalo (su hija)

En este homenaje feminista, quiero que las jóvenes de hoy sepan lo que costó. Lo que tuvieron que pasar nuestras madres y abuelas para que hoy podamos hablar de feminismo, de conciliación, de independencia.
Quiero que sepan que hubo una generación a la que no se le ha hecho justicia. La que levantó este país con las manos desnudas.
Mi madre era una de ellas. Se llamaba Leonor María Robalo, 1931-2026. Viuda a los 45 años. Con 7 hijos. Sin paga, sin paro, sin ayudas. ¿Qué hizo? Tirar.
Trabajó de sol a sol en el campo, como un hombre y más que un hombre. Sacó adelante su casa y la de sus hermanos, porque antes la familia no era un piso, era un pueblo entero.
Su herramienta de emancipación no fue un máster. Fue una Singer negra. Con esa máquina cosió ropa, remiendos y dignidad. Cada puntada era un plato en la mesa. A los 91 años le hicimos una tarta con esa Singer, con sus botones de colores y su cinta métrica. Porque esa era ella: costura y libertad.

Y después de coser y de cavar, bailaba. Esa es la parte que más me importa contar. No eran mujeres amargadas. Eran mujeres salerosas. Mi madre era la primera en llegar a los saraos y la última en irse, porque como decía ella, “se la llevaban”.
A los 94 la visteis bailando sevillanas rodeada de palmas, con el pelo blanco y la sonrisa de una niña. Esa era su venganza contra una vida dura: no dejar de bailar.
Fueron mujeres que no tuvieron juventud. Que se casaron jóvenes, enviudaron jóvenes, trabajaron hasta que el cuerpo dijo basta. Que cuidaron de los padres, de los hermanos, de los hijos, de los nietos, sin que nunca nadie las cuidara a ellas.
Hoy hablamos de carga mental. Ellas la inventaron. Hoy hablamos de cuidados invisibles. Ellas los hicieron visibles a base de no dormir.

Por eso escribo esto. Para que mis hijos y mis nietas sepan que su libertad viene de la Singer de Leonor María. De sus manos agrietadas en el campo. De sus sevillanas bailadas a los 94 años.
No fueron víctimas. Fueron las que levantaron España. Y es hora de que se lo reconozcamos.
Leonor María. Andaluza. Costurera. Campesina. Bailaora. Madre de 7. Mujer coraje. De la generación que nos dio todo y a la que nunca le dimos las gracias.
Mari Carmen Fernández Robalo es funcionaria, presidenta de la asociación de mujeres «María Coraje» y miembro del Consejo Municipal de la Mujer de Sevilla.