Mujeres del Sur

ARREBOL FEMINISTA EN EL PSOE

LA HORA DEL FEMINISMO FRENTE AL POSTUREO MACHISTA

.-La indignación de las mujeres socialistas ante las prácticas machistas y delictivas de varios militantes traspasa las paredes del aparato del partido.

.-Ante la falta de contundencia interna exigen llevar los casos denunciados a la Fiscalía para su investigación.

.- El partido resiste, Sánchez mira para otro lado y desde la cúpula tratan de calmar las protestas feministas con el ardid de una investigación interna que llega tarde.

.- Todas las fuentes consultadas por Mujeres del Sur coinciden en el enorme daño que los casos de acoso sexual denunciados y la falta de reacción contundente están haciendo a la credibilidad de un partido que se proclama comprometido con las mujeres y la igualdad.

.- El caso Salazar, denunciado con pelos y señales en Eldiario.es, y el del secretario general del PSOE de Torremolinos, Antonio Navarro, han acabado con el silencio de las mujeres socialistas. La alcaldesa de Torremolinos (PP) dice que el PSOE ha querido «tapar» las acusaciones.

Por Nani Carvajal

El «soy feminista porque soy socialista» ya no cuela: a estas alturas no hay quien se lo crea. Después de la divulgación de los audios de Koldo García, asesor del ex ministro y ex secretario general del PSOE, José Luís Ábalos, descubriendo los trajines puteros de ambos durante años, y la nula gestión interna en los últimos meses de las denuncias por acoso sexual contra Salazar en Moncloa y Navarro en Torremolinos, a las mujeres socialistas parece que se les ha caído la venda. La valija de incoherencias, cinismo, hipocresía, falsedad y presuntos delitos sexuales escondida en nsu partido les ha estallado en la cara.

Juan Bernardo Fuentes «Tito Berni», en un prostíbulo.

Sabíamos de las andanzas similares del conocido como «Tito Berni»Machista del mes de Mujeres del Sur en su momento, igual que Koldo, Ábalos y Salazar– y de otros casos aislados relacionados con militantes del partido porque el acoso sexual, desgraciadamente, no es nada original y se perpetra de forma transversal en la inmensa mayoría de las formaciones políticas creadas y gestionadas por hombres. Pero que las guarrerías machistas llegaran a las oficinas de la Presidencia del Gobierno con el caso Salazar ha dejado pasmada a buena parte de la sociedad y, en especial, indignado al colectivo feminista, socialista o no.

Francisco Salazar y José Luís Ábalos

Cinco meses después de que Pedro Sánchez decidiera aupar a Francisco Salazar a la secretaría general del partido -en sustitución de Santos Cerdán, imputado por corrupción- y viera truncado su propósito por desvelarse justo ese día que era un acosador sexual, el partido seguía sin mover ficha en la investigación de lo denunciado por varias de las víctimas del entonces asesor de Presidencia en Moncloa. Y no ha sido hasta esta misma semana cuando algunas mujeres socialistas se han puesto en pie de guerra tras salir publicadas en El Diario.es, con toda literalidad, esas mismas denuncias por parte de varias de las víctimas sobre las guarradas machistas que han soportado a Paco Salazar.

Se supo así que el protocolo interno del PSOE, que debía dirimir las denuncias de las mujeres argumentadas en julio -aunque había militantes que las conocían desde antes- falló, se perdió o no se puso en marcha. Algo muy grave para una organización potente y más aún para un partido de gobierno. Pero peor todavía para las mujeres que han comprobado cómo todos callaban y en medio de ese silencio se emprendía cautelosamente la rehabilitación de Salazar, permitiendo que su empresa de consultoría se pusiera a trabajar para la Generalitat catalana de Salvador Illa. No se le dio de baja en el PSOE hasta hace una semana.

Ministras socialistas

Estallado el escándalo por todo lo anterior, las mujeres exigieron con urgencia la reunión de la Comisión de Igualdad que preside Pilar Bernabé, conocida porque es delegada del Gobierno en la comunidad valenciana y jugó un papel importante cuando la Dana. Las delegadas de Igualdad de todas la federaciones socialistas se vieron las caras la misma noche del día de la publicación, el miércoles 3, vía telemática. Incómodas y ofendidas, hicieron duras críticas, numerosos reproches y plantearon exigencias a todos los niveles aunque, según algunas de las participantes, a veces sus intervenciones adolecieron de la suficiente firmeza ante un potente aparato de partido que se niega a formalizar judicialmente las denuncias hasta culminar las averiguaciones internas, si es que algunas vez se logran.

Pilar Bernabé, secretaria de Igualdad del PSOE

Pilar Bernabé reconoció que hubo un “fallo” en el canal interno de denuncias del partido —por el que se presentaron las acusaciones contra Salazar—, pidió “disculpas” a las mujeres denunciantes y aseguró que ya se ha “puesto solución” para corregirlo. Dijo también que antes de judicializar el caso debe culminar la investigación interna, esta vez abierta aprisa y corriendo tras las denuncias del diario digital. Y en ello se quedó, en medio del ambiente de tensión en el que transcurrió y terminó la reunión: «Como el rosario de la aurora», dice una de las participantes, si bien otras reconocen que no fue para tanto, «aunque se le pareció».

Adriana Lastra

Lo cierto es que se pidió demasiada paciencia a las reunidas y que mientras Bernabé se comprometía a “resolver de la manera más rápida posible” el escándalo antes de judicializarlo, el plan no acaba de gustar a las otras secretarias de Igualdad y menos aún a la delegada del Gobierno y representante asturiana, Adriana Lastra, que plantean ir a la Fiscalía habida cuenta de que el partido no había concluido nada en tantos meses.

Susana Díaz

Muy afectada, la senadora y exlideresa del PSOE andaluz, Susana Díaz, confesaba por su parte en otros foros que se ha dañado la «reputación» del partido, y pedía tímidamente “revisar” el funcionamiento del canal antiacoso para evitar que las denuncias caigan en saco roto. A su vez, Ángeles Férriz, la portavoz adjunta del Grupo Socialista en el Parlamento andaluz, fue contundente en la necesidad de que “se sepa toda la verdad” sobre el «caso Salazar».

Antonio Navarro

Y en esas estábamos cuando, al día siguiente, se encendía otro piloto rojo, esta vez desde la Fiscalía malagueña al admitir a trámite una denuncia, también por acoso sexual, interpuesta en este caso por una militante socialista local contra el secretario general del partido en Torremolinos, Antonio Navarro. La cosa pasaba ya de castaño oscuro… máxime cuando desde la dirección del partido se admitía que las primeras denuncias internas de este nuevo caso entraron en el PSOE en octubre de 2025. Ante plazos tan «excesivamente largos”, la denunciante malagueña optó por acudir a la Justicia que, en definitiva, tal como lo afirmaron la noche antes muchas mujeres socialistas y feministas, es donde deben llevarse estos asuntos que el partido no ha sabido resolver con agilidad.

Margarita del Cid, alcaldesa de Torremolinos

Antonio Navarro sigue oficialmente como concejal y diputado provincial pues la suspensión afecta a su pertenencia al partido y no obliga automáticamente a sus cargos institucionales. En cuanto a la investigación en el PSOE, se afirma que la acusación está siendo examinada por el “ órgano contra el acoso”, en un procedimiento interno paralelo al judicial. Algo que no se cree la alcaldesa del municipio, Margarita del Cid (PP), quien muy preocupada por lo sucedido -al ser el presunto acosador concejal del Ayuntamiento- define el caso como «bochornoso» y «sin respuesta interna de los órganos del partido», por lo que entiende que se pretendía «tapar» y que por eso la víctima tuvo «que recurrir a la Fiscalía».

FUERA POSTUREO

¿Qué hubiera pasado si las denuncias de acoso contra Salazar o Navarro no se hacen públicas a través de los medios o de la propia Fiscalía en el segundo caso? Esta es hoy por hoy una pregunta obligatoria para las mujeres feministas con carné socialista, teniendo en cuenta la tendencia de los partidos a blanquear los desmanes de sus militantes mientras no traspasen los muros de la organización política, y aún así. En los últimos años ha pasado con Monedero en Podemos, con Errejón en Sumar, con Ábalos en el PSOE, (que hasta fue incluido en las listas electorales pese a conocerse internamente por numerosas personas sus prácticas de putero hechas públicas cuando se manifestó la UCO), con Salazar ahora, y lo mismo en el PP con un consejero de la Xunta de Galicia. Transversalidad del machismo, se llama la figura.

En el PSOE, donde hay mujeres feministas que sabían todo esto y otras que no, parece que por fin se han acabado las excusas para la pasividad. Ha llegado la hora del feminismo, la de anteponer la conciencia al miedo, la de exigir respeto y protección para las mujeres, la de acabar con el engaño y el posturero feminista de militantes machistas, la de combatir a tanto carguete marichulo, la de destapar sus prácticas dentro y fuera del partido y la de eliminar de la organización todo cinismo y toda hipocresía «bienqueda». Pero especialmente es hora de volver a ilusionar a tantas militantes honestas y luchadoras por la igualdad que no dan crédito a lo que está pasando en su partido de toda la vida. Es la hora de las mujeres, le pese a quien le pese, te conozca o no.

Nani Carvajal es directora de Mujeres del Sur