LA MUJER QUE CAMBIÓ LA FORMA DE MIRAR EL CÁNCER INFANTIL EN ANDALUCÍA
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In memoriam
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Se fue tan discretamente, cuando la ciudad celebraba la feria de Abril, que mucha gente aún no se lo cree. La muerte de esta mujer sevillana, que se dedicó durante más de 40 años a mejorar la vida de los niños y las niñas con cáncer, resulta un mazazo indiscutible no sólo para su familia y amistades sino también para quienes se unieron a ella en ese compromiso vital de buscar soluciones dignas para tan devastadora enfermedad, especialmente cuando se tienen muy pocos años. Ella la vivió en sus carnes a través de su hija Mª Luísa, a la que perdió con solo 9 años en 1975. Desde entonces no ha parado de luchar. Tenía 86 años.
Mujer discreta, de gran constancia y mayor capacidad de trabajo, Mª Luísa Guardiola optó por organizarse. Se unió a padres y madres de menores afectados por cáncer y en 1985 crearon ANDEX, una asociación que ella presidió durante décadas y que además de promover la investigación oncológica pediátrica acompaña a los propios pacientes y a sus familiares. Su objetivo pasaba por humanizar los hospitales donde reciben tratamiento estos menores, hacer prevalecer sus derechos y encontrar la forma de que no les falte en esos duros momentos el mejor ánimo y todos los cuidados posibles.

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Mª Luísa Guardiola consiguió que su voz fuera escuchada por las autoridades sanitarias y así logró habitaciones adaptadas, apoyo psicológico, presencia familiar o espacios de juego durante los ingresos. Andex financió la Unidad Oncohematológica Pediátrica en 2002, la Unidad de Día en 2013 y, en 2024, pudo inaugurar en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla la «Planta Zero«, una unidad oncológica para adolescentes. Todo ello a base de un trabajo altruista en el que conseguía involucrar a empresas y particulares.

Casada con Luís Manuel Halcón, conde de Peñaflor, con el que tuvo siete hijos, esta valiente mujer fue una de las primeras “damas maestrantes” de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, institución en la que su marido ejerció como Teniente de Hermano Mayor. No fue una figura mediática ni buscó serlo, pero representó una forma distinta de transformar la realidad, paso a paso, sin estridencias, con una convicción que no necesitaba alzar la voz para hacerse escuchar. La sociedad sevillana y la Junta de Andalucía supieron reconocer su eficaz labor y le concedieron la Medalla de la Ciudad (2010) y la Medalla de Andalucía (2022).

Mª Luísa Guardiola ayudó a cambiar la mirada sobre el cáncer infantil, sacándolo del ámbito estrictamente médico para situarlo también en el terreno social. Ella nunca buscó protagonismo, sabía evitar la confrontación y, sobre todo, escuchar a las familias en los momentos más duros. Bajo su impulso, el acompañamiento a las familias se convirtió en una necesidad sanitariamente reconocida.
También en el ámbito social Mª Luísa Guardiola, la mujer de las ondas perfectas, ha sido una de las personas más influyentes. Nos dejó el 23 de abril pasado, pero su huella permanece en cada familia que encuentra el apoyo que necesita y en cada cama hospitalaria donde menores y adolescentes plantan cara con ánimo y esperanza a su implacable dolencia. Descanse en paz.
Mujeres del Sur