
¡SERÁ POR HUEVOS!
Por Cristina Martínez

Me acabo de enterar de que el Ministerio de Agricultura está preparando los protocolos exigidos por los Estados Unidos para exportarles huevos…
Hasta aquí, nada que decir si los Estados Unidos siguieran siendo el país amigo. Nada de eso. Los Estados Unidos se han convertido en un periodo de tan solo dos meses, en un enemigo para el resto del mundo. De modo que mientras preparan aranceles enormes contra nuestra producción de aceite, vino y todo lo que les conviene, nos bajamos los pantalones y les ofrecemos huevos sin ninguna concesión a cambio. Tal vez por ver si así se ablandan y no castigan tan salvajemente a nuestros productos…
Algo que no va a pasar…

Una vez solucionen el problema de su escasez de huevos, un alimento consumido en los hogares estadounidenses al por mayor, sobre todo en el desayuno, nos darán una patada en el culo como están haciendo con todo el mundo.
Dinamarca y otros países nórdicos, con mucha vergüenza torera y dignidad, se han negado a serviles huevos.
En Canadá han retirado de los estantes muchos productos de procedencia estadounidense. Y la gente antes de comprar cualquier cosa lee el prospecto y si es fabricado en los Estados Unidos lo cambia por algo fabricado en primer lugar en Canadá y si no en los países amigos, sobre todo, Europa.
Son un ejemplo.
No comprar nada que haya sido producido allá. Es lo único que les duele…
Pretenden que nos rearmemos en Europa a base de comprarles las armas a ellos, claro. Y así todo…
Ucrania o Gaza y África al completo están sufriendo lo indecible por causa de esos tiranos del planeta.
Yo comprendo que los productores de huevos quieran venderlos, pero no a ellos. Si quieren huevos, que no suban los aranceles del vino y del aceite y de tantos otros productos y, si no, que sigan buscando o no coman huevos…

¿Por que no se hace una política más patriótica en nuestro país?
Digo todo esto, aunque no sea particularmente un tema de mujeres, porque las mujeres somos el 50% de la población mundial y ya va siendo hora de que tomemos las riendas del poder y pongamos un poco de cordura a esta situación.
Cristina Martínez Martín es escritora, profesora jubilada, empresaria y feminista.