Mujeres del Sur

Mucho que decir

¡QUÉ LAS MUJERES TOMEN LAS RIENDAS!

«Somos el cincuenta y uno por ciento de la población mundial y, sin embargo, apenas pintamos nada en ese panorama. Ya es hora de que asumamos el poder y contribuyamos a rescatar un mundo que parece encaminarse hacia un final espantoso».

Por Cristina Martínez

Es asombrosa la capacidad de supervivencia de nuestra especie, y ahora la necesitamos más que nunca. El mundo, gobernado en buena medida por narcisistas con grandes dosis de testosterona, está al borde del colapso y se ha convertido, en demasiados lugares, en un polvorín.
El ansia de poder y el «yo más» han desbordado los límites de la convivencia civilizada. Las guerras provocadas por esos tiranos destruyen territorios, multiplican las emisiones contaminantes, agravan la crisis climática y, sobre todo, provocan un dolor inconmensurable y enormes pérdidas humanas. Si a alguno de esos tiranos se le ocurre encender la mecha nuclear, no habrá lugar donde refugiarse.
Nuestra gran Europa, comprimida entre el Kremlin y Washington, no sabe ni por dónde tirar. España, con su apoyo a Gaza y un mínimo de decencia frente a la injusticia, ya está siendo castigada y pagando una buena factura…
Mientras tanto, en buena parte del mundo, las mujeres siguen siendo tratadas como ciudadanas de tercera, cuando no como meras esclavas.


Las mujeres no podemos mirar hacia otro lado y dejar que eso siga ocurriendo.

Somos el cincuenta y uno por ciento de la población mundial y, sin embargo, apenas pintamos nada en ese panorama. Ya es hora de que asumamos el poder y contribuyamos a rescatar un mundo que parece encaminarse hacia un final espantoso.
Durante siglos hemos tenido que aprender a conciliar, negociar, ceder por el bien común, cuidar y administrar con recursos muchas veces escasos. No porque esas cualidades nos pertenezcan por naturaleza, sino porque la historia nos obligó a desarrollarlas. Hemos administrado nuestras casas y sostenido familias y comunidades. A fin de cuentas, el planeta no deja de ser una casa grande. Ha llegado el momento de un traspaso necesario.

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Eso no quiere decir que las mujeres seamos ángeles y los hombres, demonios. Sería un maniqueísmo estúpido. Hay mujeres con instintos abominables y hombres maravillosos. Pero el poder político, económico y militar continúa estando mayoritariamente en manos de los hombres, y el uso que algunos están haciendo de ese poder amenaza con destruirnos a todos.
No podemos seguir calladas ni sumisas. No podemos inhibirnos ni buscar excusas para eludir nuestro deber y nuestra responsabilidad. Las cualidades que las mujeres hemos cultivado a lo largo de los siglos pueden resultar fundamentales para afrontar el tiempo que nos ha tocado vivir.

¿Cómo empezar? Votando a mujeres.

Dándoles la oportunidad de gobernar nuestros países, de ocupar los espacios donde se toman las grandes decisiones y, desde esas posiciones, de ayudar también a aquellas que todavía no tienen ni voz ni voto.
Estoy convencida de que las mujeres podemos ser parte esencial de la solución. De que sobreviviremos a los tiranos y de que el mundo podrá seguir avanzando hacia el progreso si conseguimos que una parte mucho mayor del poder pase, por fin, de las manos de los hombres a las de las mujeres.

Cristina Martínez Martín es escritora, profesora jubilada, empresaria y feminista.

Cristina Martínez en Mujeres del Sur:

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