Mujeres del Sur

VENEZUELA:

TEMBLORES QUE ARRASAN CON LO QUE QUEDA DE VIDA

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.- Mujeres del Sur quiere mostrar su solidaridad con el pueblo venezolano frente a la inmensa tragedia que sufre tras dos devastadores terremotos, a través de Karina Sainz Borgo, la ilustre periodista afincada en Madrid que ganaba el prestigioso premio Mariano de Cavia horas antes de que se abriese en canal la tierra donde nació.

Karina Sainz Borgo

Por Nani Carvajal

Casi una semana después de los dos terremotos que han arrasado buena parte del territorio Venezuela, con cifras oficiales que hablan de más de 2.000 personas fallecidas hasta ahora, 10.000 heridas y se apunta además a unas 50.000 desaparecidas, continua la búsqueda de supervivientes bajo los escombros y las labores de rescate se intensifican a pesar de que el paso de las horas y las altas temperaturas actúan en contra de la vida. Sin embargo, y aunque sea con cuentagotas, las imágenes de un niño de tres años y de otro de doce encontrados sanos y salvos, junto a los trabajos a golpes de cincel para sacar a un hombre que aún respira bajo toneladas de hormigón, mantienen siempre abierta la puerta de la esperanza.

En esa tesitura se percibe desde España el sufrimiento de un pueblo más cercano de lo que la geografía dibuja, porque aquí viven 700.000 venezolanos y venezolanas, la mayor parte en las islas Canarias. Por eso, no puedo dejar de acordarme de una formidable caraqueña, periodista y escritora, que desde 2006 nos brinda su talento a través de libros y artículos en los medios de comunicación. Hablo de Karina Sainz Borgo, una mujer que ha vivido en esta misma semana uno de los mejores momentos de su vida a la vez que otro de los peores. Acababa de recibir el Premio Mariano de Cavia, uno de los galardones más prestigiosos del periodismo nacional, cuando a las pocas horas la hecatombe se ensañaba con su país.

Devastación en la Guaira (Venezuela)

Karina Sainz Borgo no está muerta ni herida ni desaparecida pero tiene el corazón roto. Destrozado, como su tierra. De hecho, buena parte de su obra está construida sobre esa herida abierta anterior a los seísmos que escuece en sus novelas y en toda su obra periodística y literaria cuando se refiere a su país natal. Sus palabras sobre el exilio, la memoria y el destierro resuenan hoy con una fuerza inesperada, como si la tierra llevara desmoronándose desde hace años en el país caribeño. En su primera novela, «La hija de la española» (Lumen, 2019) confesaba que su realidad describe «un sentimiento universal de pérdida, orfandad, destrucción y desarraigo. Ese proceso doloroso en el que un poder absoluto destruye no solo a las sociedades, sino que también desactiva y anula a los individuos». La obra se convirtió en un fenómeno editorial internacional: sus derechos se vendieron a 22 países antes de su publicación, ha sido traducida a 26 idiomas y fue elegida entre los 100 mejores libros del año por Time.

El Mariano de Cavia se lo han dado por su artículo, «Lo que más duele no es el desarraigo», publicado el 16 de noviembre de 2025 en ABC. El texto parte del recuerdo de su padre para reflexionar sobre la inmigración, el desarraigo y la búsqueda de un lugar al que pertenecer y confirma su consolidación como una de las firmas más relevantes del periodismo de opinión actual en lengua española, sumándose a otros reconocimientos que ya había recibido, como el Premio David Gistau, también de Periodismo, y diversos galardones internacionales.

Karina Sainz Borgo

Dice Karina Sainz Borgo que un terremoto es un hecho natural, pero lo que ocurre antes y después es un hecho político. Y es tan dura como sus novelas cuando se refiere a la reconstrucción y al futuro de su país. “En Caracas siempre será de noche”, se lamentaba hace unos años y aseguraba que «cualquier proceso hacia una transición democrática será largo. Exigirá de todos los ciudadanos aún más paciencia y coraje. Esto no ocurrirá de un día para otro. Reconstruirnos como país nos tomará años. Esto es solo el comienzo.»

Ahora que la catástrofe natural ha golpeado sin clemencia los cimientos de ciudades enteras y mostrado al mundo la trágica ruina de una Venezuela marginada de riqueza y desarrollo -falta de todo para hacer frente al caos desatado por los temblores- el lenguaje de la reconstrucción tendrá que superar el silencio de argamasa que pesa sobre su población. Las grietas de estos crueles terremotos han agravado las antiguas. Será imprescindible reconstruir edificios y barrios pero todavía más restablecer la confianza, el tejido comunitario, la dignidad y el andamiaje completo de una sociedad. Como ha escrito la chama Sainz Borgo, a la que acompañamos en su dolor por la inmensa tragedia y felicitamos por su premio, el desarraigo deja marcas a veces difíciles de ver. Desde hace una semana, las televisiones de todo el mundo muestran esas huellas entre escombros de muerte, el peor desafío para un país cuando no sabe defender la vida.

Nani Carvajal es directora y editora de Mujeres del Sur